Cuando se han sentido emocionalmente incrustados en alguien más, ¿no han tenido la impresión de estar en una de esas escenas de los Western, donde la velocidad con que desenfundan decide quién se queda con la puta y con el caballo? ¿No? Pues me importa una mierda, porque a mí sí, luego es un tema de gran importancia.
Desde que tengo uso de razón siempre he sido el vaquero pelotudo que aún no toca el gatillo cuando ya el héroe le ha puesto una bala entre las cejas (para dar claridad a la metáfora, el héroe es la muchacha que me inutiliza las pelotas y el pelotudo soy yo); es una cosa muy jodida, pero siempre pierdo estos encuentros, siempre estoy aterrado de matar al otro cabrón y quedarme sin enemigo.
Nunca escucho a mi conciencia y al sabor a tierra en la jeta que me aconsejan: “Mándala al diablo antes de ella te mande al diablo a ti”, “Salva el orgullo y camina con dignidad hacia el atardecer”, “No uses calzoncillos tan apretados porque se te ve más pequeña de lo que ya es”, etc. Soy testarudo, le tengo repulsión a los finales, a montarme en la mula y no mirar atrás.
Sin embargo, ayer me sobrepuse a mi falencia y mostré de que estaba hecho: me acomodé el sombrero y las espuelas, salí del saloon, me paré en la mitad de la calle bajo el sol ardiente de las dos de la tarde, lancé un escupitajo al suelo terroso y empecé a morder una ramita para lucir más rudo. El vaquero enemigo llegó un poco tarde, confiado como siempre, con una sola bala en el tambor y entrecerrando los ojos para no enceguecerse con el polvo, con mi nuevo brillo. De pronto, omitiendo el diálogo intermedio en que le revelo mi plan, como villano que se respete, desenfundé mi revolver y antes de que pudiera rasgarme su sonrisa burlona ya le había descargado los seis cartuchos en el pecho al muy hijo de puta.
El problema, al parecer, es que el infeliz ya no se levantó.
Qué sensación de pérdida tan inmunda.
Y cambiando el tema, ¿sabían que Superman acaba de renunciar a la ciudadanía norteamericana en el número 900 de Action Comics?

6 comentarios:
Nicotine
anda metido usté en algún refugio antinuclear?
no olvide salir una vez a la semana para comprar suministros mundanos...
mire que cuando a uno se le van agotando empieza por tirar metáforas gringas.
Saludos y no olvide la Maxim en su próxima incursión
Torchiani: Se agradece la visita, y por la foto veo que le está volviendo a salir pelo, Dios bendiga tan buenos hados. Por lo demás, sí, ando un poco disperso, pero todo será cosa de apretarme en cilicio y levantarle el copete a la voluntad.
Y voy a declinar su sugerencia, pues tras de casi matarme a pajas en la adolescencia he jurado solemnemente no acercarme a ese tipo de publicaciones.
Reciba mis más cordiales saludos, buen Carlos Martel de la alopecia.
F.N.
Empezaba a identificarme con el post hasta que llegamos a “No uses calzoncillos tan apretados porque se te ve más pequeña de lo que ya es”, aunque bueno; se le encuentra un poco de razón.
Y el fina, creo que no hubiera podido encajar un mehor final...
Por cierto. la loba de mi gata no ha cumplido ni aun año y ya está cargada. Que juventud!
ummmmmm... ummmmm... que te digo, pues no se, asi que no digo nada.
Pandora: Pues sí, siempre que me veo seducido por el Lado Rosa de la Fuerza tengo que cortar la melaza con alguna cosa ruda, y nada más rudo que los ropajes de mi poderoso y modesto miembro.
Por cierto, hoy los Microsiervos pusieron el enlace a un video donde unos tipos ponen una cámara en la punta de una espada blandida por un profesional;se marea uno un poco viendo eso. Debieron ponerme una cámara en la muñeca derecha a los 14 años, esas revoluciones habrían hecho regurgitar a la mitad de los usuarios de Youtube.
"Voz en off": Lean a los Microsiervos y no esta porquería de blog, so cretinos.
Arcadius: Me rompes el maldito corazón...
F.N.
Buena metáfora ésa de la vida como un Western. Yo la veo más como un plato de pimientos morrones: nunca sabes cuándo le echarás el diente a uno picante.
Un saludo
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