Últimamente me estoy volviendo extremadamente sensible a la felicidad, pero no a la mía, por supuesto. Al mirar a cualquiera de los puntos cardinales no puedo ver más que sonrisas y ojos brillantes; los rayos del sol, como el tibio vómito de algún hada bienhechora, se escurren graciosamente por las caras extasiadas de mi prójimo y sus aguardentosas y punzantes voces no dejan de retumbarme en los oídos, entre cánticos y sonidos de la selva.
Justo ahora no me siento particularmente miserable, pero si escucho un "Eureka" más voy a acabar atacando a una anciana en un callejón. Y no se trata de intolerancia, frustración o resentimiento; o de negar que yo sea un intolerante, frustrado, resentido; se trata de mi olfato perdiéndose en el laberinto del gozo ajeno.
Cuando no estoy olfateándole la cabeza a mujeres mayores estoy olfateando desgracias, problemas, entuertos irresolubles. Cómo me llena de gozo ese compañero que me confiesa que se está quedando calvo, que su mamá mantiene comercio carnal con el hombre del cable o que un broto sospechoso le está invadiendo la entrepierna. Me tranquiliza que otros se desmoronen porque me permite reconocerlos como iguales, como hermanos, como humanos.
No reconozco la felicidad, me desconcierta y me enoja; cuando me estoy sintiendo demasiado feliz, empiezo a pensar en los dos millones que aún le debo a la Dirección de Tránsito y en lo feo que salí en la foto de mi licencia para conducir. Sin embargo, cuando te mutilas un miembro al rayar el alba y alguien se mofa de tu dolor intentando inyectarte felicidad, entonces sólo hay espacio para la cólera.
Esta mañana, tiritando tras el baño matutino y mientras me cortaba las uñas de los pies con el pulso de octogenario que me caracteriza, por poco me amputo las tres cuartas partes del dedo meñique. ¿Qué clase de dios morboso permite que a un diestro le crezcan las uñas del pie derecho?
--- ¡Me lleva toda la puta...
---Amén papi, amén. Be happy, be happy.
---¡Pero mi dedo...
---Te quedan nueve papi, te quedan nueve; be happy, be happy.
¿A qué círculo del infierno van los matricidas?

4 comentarios:
Maestro, ilumineme... debo mostrar y hacer evidente mi dolor? mi angustia existencial? mi humana vulnerabilidad? o debo ser como Chente y no rajarme!
Nowhereman: Qué puedo decirte que ya no te haya dicho, pequeño asaltabancos. La vida es una película de terror y todos somos rubias voluptuosas yendose contra el suelo en plena persecución. ¿Quieres mi consejo? Helo aquí: no te levantes.
F....Nah!
Haber mi buen Frank, en primer lugar, el compañero que se está quedando calvo, créo eres tu, en cuantio a lo d ela entrepierna dirígete al diablo con tetas.
Y pues nada, mi buen camarada, sera soplar y hacer botellas por que como dice el buen proverbio norteamericano "shit happens"
Sir
Ramza: No cuestiono el proverbio, pero el problema no es que las cosas pasen, el problema es que te pasen a ti. Mierda de proverbio...
F.N.
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