Venía yo corriendo con mi caterva de sofismas y anacolutos, listo para empezar a explicarles las rutas de evacuación, la alquimia necesaria para convertir sus corazones en roca y las posiciones exactas en que deberían ubicar los cañones y las torres de asalto al momento de tener que hacer frente al tetudo enemigo. Venía yo a mentirles con la mejor de las intensiones y la menor de las vergüenzas cuando, justo antes de empezar a refocilar, releo un fragmento del último comentario de Nowhereman, me percato de que tiene razón si lo interpreto a mi manera, y, por supuesto, de que ya no tengo una mierda que escribirles.
No, no esta solo en su angustia Nicotine, yo soy muy pesimista al respecto y no creo que en el actual estado de cosas podamos evitar caer en el agujero, lo que si podemos hacer es amarrarnos bombas terroristas al cuerpo mientras nos chupa el hoyo negro... Negarlo es aceptar ser presa de la sensualidad y del sometimiento, aceptarlo es tratar de morir con altura y dignidad(...) Sé que estoy sacando de contexto al sujeto en cuestión y poniéndolo a ladrar en mi frecuencia, pero qué joderes, estoy harto de convocar cruzadas donde siempre acabo necesitando una transfusión de sangre (o de carácter, para el caso).
Decía Jaques Khon en Un amigo de Kafka, que en un despacho del tercero o séptimo cielo, en ese departamento de la Providencia que rige nuestro minúsculo planeta, existía un ángel adversario con quien llevaba décadas jugando una partida de ajedréz y cuyo único objetivo era: atrapar a Jacques Khon. Se me ocurre que en ese mismo departamento trabaja un ángel de baja estatura y manos manicuradas cuya sola función es: atrapar a Frank Nicotine. A lo mejor salga en las tardes a tomar café con otro ángel, de boca pequeña y finos modales cuyo trabajo consista en: atrapar a Nowhereman. Es probable también que les llegue la noche mientras discuten al calor del tabaco lo poco comprometido que se muestra el angel cuya función es: atrapar a Metametricam; en tanto que ensalcen el magnífico desempeño que ha venido teniendo el ángel cuya labor consiste en: atrapar a Vincet Calavera.
---Hoy le dejé coronar un peón al mío
--- ¿En serio? Si serás morboso y desocupado
---Tal vez, pero debiste ver la expresión en su cara, una mar de felicidad...pobre hijo de puta.
--- ¿Y qué ficha metió?
---Una reina, todos meten una reina; por eso andan tan jodidos; pobres hijos de puta...
---Pobres hijos de puta...
Sí, un gran poder conlleva siempre una gran responsabilidad, y ellas tiene el gran poder, pero la gran responsabilidad la esconden siempre en la caja de mierda del gato. ¿Y qué podemos hacer? Aparte de volvernos homosexuales o eunucos, no tengo idea. Sólo queda seguir arrastrándonos en las tinieblas mientras encontramos por accidente algún buzón de sugerencias. Saludos pues.

2 comentarios:
Liberación femenina... preparemonos, pues siempre que un oprimido deja de estarlo se comvierte automaticamente en opresor...
Nowhereman: So be it.
Publicar un comentario